Armas tradicionales en el Kung-Fu
El trabajo con armas forma parte del recorrido tradicional de muchas escuelas de Kung-Fu y Artes Marciales Chinas.
Su estudio no consiste únicamente en aprender movimientos vistosos o memorizar formas. Cada arma modifica nuestra relación con la distancia, el espacio, la coordinación, la precisión y la estrategia.
Dentro de nuestra práctica entendemos el arma como una prolongación del movimiento corporal: sus dimensiones, peso y características obligan al practicante a adaptar posiciones, desplazamientos y técnica.
Cada arma plantea un problema diferente
Las armas pueden diferenciarse por su longitud, construcción y forma de utilización. Esas características determinan también el tipo de movimiento y distancia que debemos aprender a controlar.
Armas cortas
Espada, sable, abanico, bastón corto y otros utensilios manejados principalmente en distancias cortas y medias.
Armas largas
Bastones largos, lanzas y otras armas cuyo alcance modifica especialmente el control de la distancia y del espacio.
Armas especiales
Armas articuladas, dobles o de características particulares que exigen cualidades técnicas y coordinativas específicas.
El principio de unidad
Manejar un arma exige coordinar el movimiento corporal con un objeto que amplía nuestras dimensiones y modifica nuestro espacio de actuación.
El objetivo es que el practicante vaya integrando progresivamente el arma en su movimiento, adaptándose a su longitud, peso, equilibrio y características.
Esto exige trabajar especialmente la coordinación, la bilateralidad, la orientación espacial, la precisión y el control de las trayectorias.

Una progresión para aprender
1 · Técnica básica
Trayectorias fundamentales, posiciones, desplazamientos y acciones básicas de ataque y defensa.
2 · Control
Combinaciones, movilidad, coordinación, precisión y dominio progresivo del arma.
3 · Aplicación
Comprensión práctica de las técnicas y de su relación con la distancia, el espacio y el compañero.
4 · Formas
Integración de las técnicas en secuencias y patrones que permiten desarrollar continuidad y expresión técnica.
Manejo de armas y esgrima: no son exactamente lo mismo
Una parte importante del entrenamiento tradicional con armas se centra en el dominio técnico individual: trayectorias, combinaciones, coordinación, formas y control del utensilio.
La esgrima introduce otro problema: delante aparece un compañero que también decide, se mueve, amenaza y modifica continuamente la distancia.
Eso obliga a estudiar conceptos como medida, tiempo, iniciativa, oportunidad, engaño, reacción y estrategia.
La forma permite estudiar el movimiento; la esgrima añade incertidumbre.
Conoce algunas de las armas que trabajamos
Cada arma permite profundizar en cualidades y problemas técnicos diferentes. Estas páginas recogen algunas de las que forman parte de nuestro estudio.